diumenge, 20 de setembre de 2009

EL GUERRILLER


La vida ens ensenya, en tots els seus aspectes, que és bo tancar una porta i obrir una finestra que ens permeti respirar aire fresc i veure nous horitzonts.
No hi ha renovació sense presa de decisions. I no es tracta d'estar segur al cent per cent, ni de defensar el que fem davant dels demés. És més aviat una qüestio de valentia, de continuar endavant, de trencar amb el cercle viciós i d'aplicar el que s'aprén.
Perquè de tot podem aprendre si no ens fa por el fracàs ni ens importa el que diran.
"Un guerrero acepta la derrota como una derrota, sin intentar transformarla en victoria" (Paulo Coelho)
"Le costó todo un año, con sus 365 días de lucha y agonía.
Jamás se lo explicó a nadie y siempre supo continuar su camino, sufriendo en silencio y creyendo que la vida aquí terminaba, que le quedaban muchísimos años de vacío por delante.
Era la primera vez que amaba, pero decidió que no quería perderla, que quería seguir dándole lo mejor.
Decidió, también, no retenerla.
Nadie tuvo que explicarle aquel secreto de la vida. Lo descubrió solo.
Un auténtico guerrero empezaba a gestarse en su interior.
Alguien capaz de vivir sin autocompadecerse, sin culpabilizar a los demás y dando siempre lo mejor de sí.
Un día despertó sintiéndose diferente. Miró detrás suyo y vió que la puerta que nunca pudo cruzar se había cerrado definitivament.
La había cerrado él mismo la noche anterior.
Delante suyo, una ventana entreabierta lo invitaba a acercarse. Así lo hizo y la abrió de par en par.
Respiró un aire puro, nuevo. Sus ojos vislumbraron un paisaje hermoso, sin estridencias, sencillo como su propia persona.
El guerrero salió al exterior y se dejó envolver por toda aquella belleza.
A pesar del miedo, estaba dispuesto a volver a empezar, a afrontar nuevos miedos, a sufrir.
Y obtuvo su recompensa: AMOR"
(Rounal)