divendres, 27 de març de 2009

EL COR I LA MENT


"- No deberías alejarte. Ella está hecha para ti, desde antes de nacer...
- Te he hecho caso durante diez largos meses, pero ha llegado el momento de mirar hacia
otro lado.
- Y ¿qué harás?
- Lo más correcto: tomar distancia.
- No sé si voy a poder seguirte.
- Si no puedes hacerlo, te pondré una coraza.
- Aunque por fuera me endurezcas, por dentro voy a ser el mismo.
- Con el tiempo, tu interior también se irá enquistando.
- Entonces, no podrás volver a amar.
- Del mismo modo no. Ya no...
- Y ¿qué me dices de la amistad?
- Eso es lo que más voy a echar de menos...
- ¿Entonces?
- Si te hago caso y sigo como hasta ahora, voy a acabar perdiéndome a mí mismo.
- La amistad es para siempre.
- Eso ya lo sé, pero no quiero que mis verdaderos sentimientos nos traicionen, ni a mi, ni a
ella.
- Porque la sigues queriendo...
- Jamás dejaré de quererla.
- Pues quédate. Espera un tiempo...
- Ya no puedo. Es mejor así. Tampoco me echará mucho de menos. En poco tiempo,
seguirá feliz con su vida.
- ¿Y tú?
- Yo seguiré con la mía. Algún día lo veré con otros ojos. Algún día me alegraré de haber
sentido lo que pocas personas llegan a sentir.
- ¿Y si se da cuenta de que siente lo mismo por ti?
- Si no es demasiado tarde, nos encontraremos. El destino no hay quien lo pare.
- Todavía no estoy seguro de poder seguirte.
- Pues yo ya me voy... No te preocupes, cuando estés preparado, me encontrarás."
("El corazón y la mente". Rounal)
No sé si hi ha data de caducitat, si és bo esperar o fer esperar, si els sentiments poden canviar, però sí puc assegurar que algunes vivències no tenen retorn i que, com molt bé diu l'Óscar (eh, Maribel?), els únics errors de la nostra vida són els que no hem comès.
Jo afegiria: la por als propis sentiments, quedar-se paral·litzat, és també un error, però aquest hauríem de tenir la valentia de no cometre'l.